Gestión de riesgos en las entidades financieras

Cuando hablamos de , lo primero que pensamos es en evitarlos y huir de ellos. Pero los son inevitables y es imprescindible saber analizar y hacer una previsión para gestionarlos con éxito y salir airosos de la situaciones.

Cuando nos encontramos en un sector como en finanzas asumir riesgo como coinciden los expertos es inherente a la gestión financiera. Existen diferentes tipos de riesgos en el sector financiero:

 

  • Riesgos de crédito: este tipo de riesgo es intrínseco, depende del cumplimiento de pago por parte del deudor, es decir es el riesgo por impago.
  • Riesgos de mercado: es el producido por la variación de los precios de la actividad mercantil.
  • Riesgos de interés: este riesgo tiene relación entre los activos y pasivos, los plazos y los tipos de interés acordados.
  • Riesgos operacional: está relacionado con los problemas de gestión internos.

 

¿Cómo gestionar los riesgos financieros?

Para poder hacer frente a los riesgos y gestionarlos es necesario realizar un proceso de gestión de riesgo que abarca unas fases para ser realizado con éxito:

  • Definir y planificar los objetivos que se persiguen al afrontar los riesgos.
  • Identificar y comprender los riesgos críticos que se pueden suceder.
  • Estimación y análisis de los riesgos (tiempo, frecuencia, cuantía, etc).
  • Análisis exhaustivo de los riesgos, debilidades y fortalezas.
  • Interpretar los datos recogidos e implementar las acciones para la gestión de riesgo.
  • Control y gestión de medidas preventivas para la respuesta de los riesgos.

Las entidades financieras tendrán que obrar en función del tamaño dentro del mercado, según la segmentación de clientes de cada uno. La segmentación de clientes normalmente va desde particulares, microempresas, comercios, autónomos, empresas, grandes empresas, etc.

Por último, es muy importante recordar en todo momento que la gestión de riesgo de crédito tiene que estar acorde con la estrategia de la entidad y sus valores. La estrategia tiene que ser un reflejo de las políticas de riesgo de cada una.