El RAROC en pocas palabras


Los métodos RAROC (de Risk Adjusted Return On Capital) o Rentabilidad ajustada al riesgo son unos de los métodos que más emplean las entidades financieras y aseguradoras para medir la rentabilidad de su cartera de créditos y el límite de exposición de sus clientes y acreedores teniendo en cuenta una probabilidad de pérdida determinada. Es decir, no mide únicamente la rentabilidad, si no que la pondera al nivel de riesgo asumido.
El método RAROC fue inicialmente diseñado allá en los 70 por el banco americano Bankers Trust y desde entonces se emplea como medida de gestión de riesgos y cómo análisis de rentabilidad de cada unidad de negocio.

Por tanto, mediante el método RAROC (o sistemas similares desarrollados por las propias entidades) se pretende medir el riesgo de crédito y al mismo tiempo maximizar el binomio rentabilidad-riesgo, de tal forma que para cada nivel de riesgo se maximice el beneficio obtenido.
El RAROC por sí sólo no es representativo y, por tanto, debe compararse con alguna otra ratio o medida que evalúe el coste de capital, como el coste medio ponderado, el coste de oportunidad de los accionistas, etc. Y cuando la rentabilidad medida a través del RAROC sea superior al coste de capital, entonces la unidad de negocio, empresa o inversión estará realmente creando valor.
¿Y cómo se calcula el RAROC? El cálculo del RAROC está ligado al concepto de capital económico, que depende de los riesgos de crédito, operacional y de , como el coste medio ponderado, el coste de oportunidad de los accionistas, etc. Y cuando la rentabilidad medida a través del RAROC sea superior al coste de capital, entonces la unidad de negocio, empresa o inversión estará realmente creando valor.
¿Y cómo se calcula el RAROC? El cálculo del RAROC está ligado al concepto de capital económico, que depende de los riesgos de crédito, operacional y de safe online blackjack mercado Online Blackjack, y que se define como los fondos o recursos propios mínimos necesarios para poder hacer frente a los posibles impactos económicos de los tres riesgos antes mencionados. Es decir, sería el dinero necesario para cubrir las pérdidas derivadas de los riesgos de crédito, de mercado y operacional a los que se enfrente la entidad o empresa.
Una vez aclarado este concepto, el cálculo del RAROC (de una forma simplificada) sería el siguiente:


Es decir, en el numerador pondremos los beneficios o ingresos que se esperan obtener, minorados por las pérdidas esperadas o las pérdidas probables. Y en el denominador pondremos el capital económico.
Por ejemplo, en un préstamo bancario, la entidad calculará los ingresos financieros, las comisiones y gastos repercutibles al cliente minorado por la pérdida media que tienen los préstamos de las mismas características, es decir, si los datos históricos muestran que de cada 100 euros prestados, 1 no se devuelve, habrá que computar la pérdida como el 1% del capital prestado. Y en el denominador pondríamos el capital económico, es decir, la cantidad de dinero que la entidad supone que será necesario para evitar la insolvencia en caso de que “vengan mal dadas”.
A groso modo, esto es el RAROC, que está ahora tan de moda, y que no es más que una simple herramienta para evaluar el nivel de riesgo que asume una entidad financiera o el nivel de crédito máximo que pueden concederle a un mismo cliente.