Los riesgos de los instrumentos financieros


La Circular 4/2004, de 22 de diciembre, del Banco de España a Entidades de Crédito, sobre normas de información financiera pública y reservada y modelos de estados financieros, define los principales riesgos que pueden derivarse de la utilización de instrumentos financieros dentro de la actividad normal de las entidades de crédito. Obviamente, estos riesgos no son exclusivos de dichas entidades y pueden trasladarse a cualquier empresa.

A continuación indicamos los principales riesgos relacionados con los instrumentos financieros a los que se enfrentan las entidades de crédito:

a) Riesgo de mercado. Es el riesgo de que el valor razonable o los flujos de efectivo futuros de un instrumento financiero fluctúe por variaciones en los precios de mercado; incluye, a su vez, tres tipos de riesgo:
(i) Riesgo de cambio. Surge como consecuencia de variaciones en el tipo de cambio entre las monedas. A efectos de informar en la memoria, este riesgo no surge para las partidas no monetarias.
(ii) Riesgo de tipo de interés. Surge como consecuencia de variaciones en los tipos de interés de mercado.
(iii) Otros riesgos de precio. Surgen como consecuencia de cambios en los precios de mercado distintos de los que se originen por el riesgo de cambio o de tipo de interés, bien por factores específicos del propio instrumento o su emisor, o por factores que afecten a todos los instrumentos similares negociados en el mercado.
b) Riesgo de crédito. Es el riesgo de que una de las partes del contrato del instrumento financiero deje de cumplir con sus obligaciones y produzca en la otra parte una pérdida financiera.
c) Riesgo de liquidez. Es el riesgo de que la entidad tenga dificultades para cumplir con las obligaciones asociadas a sus pasivos financieros.